
Sentido y escrito desde el interior, es un viaje paralelo al viaje mismo y en él se suceden el temor, la euforia, el desaliento, la superación, el dolor, la risa y el orgullo. Es un vagar a través de bienestares y malestares, de sensaciones y anécdotas, de sombras del pasado y promesas de futuro. Y es también una sucesión de gentes y de paisajes espectaculares que engrandecen y anonadan el alma por igual.